La Raza
Los Hampshire Down son animales que responden al tipo de animal de carne
con forma de paralelepípedo, de caja ancha y profunda, y de líneas
laterales paralelas en un mismo plano.
El vellón blanco cubre todo el cuerpo, es de tipo compacto, de mecha
cuadrada y de color blanco. La lana es áspera al tacto, con una finura
promedio de 27 a 32 micrones de diámetro en las hembras y de un largo de 5
a 11 cm, se usa para mezclar con otros vellones, es fácil de cardar, por
lo cual es utilizada en la producción de paños de franela.
Tienen una pigmentación "sui generis" castaño oscuro vívido, cuyos pelos
suaves cubren las orejas, la cara y las extremidades (rodillas y garones
para abajo). Su mecanismo de herencia, controlado por los genes Dr. d es
netamente distinto al del vellón que es blanco dominante.
El tipo ha sido definido como un ideal o estándar de perfección, que
contribuye al valor del animal y eficiencia para su finalidad específica.
Los Hampshire Down son animales robustos, de fuerte conformación ósea y
gran resistencia a las variaciones climáticas, desarrollándose
adecuadamente sobre pasturas naturales. Se destacan por su gran
precocidad, que es la facultad de conseguir formas adultas en un tiempo
menor a otras razas laneras o doble propósito. Esta predisposición se
transmite por herencia y se manifiesta por una correcta alimentación.
La raza permite sacar corderos pesados a temprana edad, así como encarnear
a las borregas antes del año, cualidades para destacar por sobre todas las
razas, porque de esta forma la rentabilidad de la inversión en lanares
adquiere una relevancia superlativa.
Cuando un criador decide una inversión en lanares, el factor precocidad es
lo que hace la diferencia. La oveja es buena madre, longeva y prolífica;
es excelente productora de leche cuando está bien alimentada; también es
normal la obtención del 100% de la parición, llegando hasta el 150/200%
cuando se la selecciona para lograr nacimientos múltiples. El crecimieto
de los corderos a partir del parto es fenomenal, lo que permite que
resista cualquier clima, por riguroso que sea.
En la elección de corderaos para matanza solo nos podemos guiar por la
evaluación del cordero vivo, para ello utilizamos el método del Consejo de
Carne y Ganado de Escocia (C.C.E.). Este se basa en tocar el lomo del
animal en la zona lumbar y evaluar el músculo y la cubierta de grasa en la
columna. Otro punto a tener en cuenta es la base de la cola o muñón, ya
que es la última zona en engranarse y refleja el estado de gordura del
animal. También tener en cuenta la grasa de la paleta y el pecho. El
objetivo es juzgar la res con el animal vivo. Una forma ideal de adquirir
experiencia sería seguir los animales en la matanza y compararlo con
nuestra puntuación.Auspicia: <
LAND ROVER DISCOVERY >
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