El típico sustrsto es la madera muy podrida de latifoliadas, menos
frecuentemente de coníferas.
Macroscópicamente, Clavicorona turgida es fácilmente distinguible
de otros hongos coraloidales, por el color blanco de sus delicadas
fructificaciones y por los ápices de sus ramas, peculiarmente dispuestos
en verticilos.
La consistencia córnea de los carpóforos y su hábitat distinguen esta
especie de cualquier otro hongo coraloide presente en los bosques de
Nothofagus. |