Los bosques andino-patagónicos son ricos en especies Thaxterogaster,
todos formando ectomicorrizas con Nothofagus spp. El representante
más común es Th. magellanicus, que puede distinguirse de otras especies
Thaxterogaster por la forma y color de las fructificaciones.
Se encuentran enterrados en la hojarasca de Nothofagus. Como el
píleo no se abre (a excepción de ejemplares maduros), no es posible que se
dispersen activamente.
En los agáricos secotioides (Thaxterogaster spp.), las laminillas
no están dispuestas de un modo radial, sino formando cámaras irregulares y
convolutas. La liberación de las esporas es pasiva, y ocurre por
descomposición de los carpóforos subterráneos o por ataque de insectos
atraídos por el desagradable olor del hongo. |