|
Este explorador avanzado con
tracción a las cuatro ruedas mide, de proa a popa, 4.965 mm, 2.150 mm de
alto y 2.100 mm de ancho. Estas impresionantes dimensiones externas dan al
Terranaut el espacio interior necesario para albergar un laboratorio y
material científico.
Esta es una creación del equipo de diseño de Nissan en Europa, situado en
Londres.
El tema principal detrás del concepto es el de la funcionalidad.
El responsable del proyecto, Felipe Roo Clefas, Ayudante Jefe de Diseño de
NDE, dice: “El Terranaut ha sido diseñado para la observación y la
comunicación en las cuatro esquinas del mundo”.
El Terranaut es sobretodo una declaración sobre cómo los 4x4 nos pueden
ayudar a descubrir más cosas sobre nuestro mundo. Capaz de introducirse en
las más intrincadas selvas, en medio del desierto o en las heladas tierras
de la tundra, el Terranaut es un centro de observación y comunicación,
además de un laboratorio científico móvil.
Los sistemas de información por satélite permiten el acceso y la
transmisión de datos por todo el planeta.
Construido para transportar a tres operadores - el piloto, el copiloto y
el técnico de laboratorio o científico -, el Terranaut tiene suficiente
espacio para el almacenamiento refrigerado de comida, agua y otras
provisiones para estancias de hasta una semana en el campo de operaciones.
Varios compartimentos en las puertas permiten almacenar tiendas de campaña
ligeras, sacos de dormir para condiciones extremas o pequeños aparatos de
cocina, entre otros.
El conjunto del diseño exterior cumple con las expectativas de un duro
4x4, con voladizos cortos delanteros y traseros y la fuerza necesaria para
atravesar terrenos inhóspitos. El Terranaut tiene el frontal tradicional
de los Nissan 4x4, con su marcada parrilla de puntales en ángulo
equilibrados y flanqueados por faros horizontales. La diferencia está en
el detalle.
Para acomodar el área del laboratorio dentro del habitáculo, el lado del
copiloto tiene sólo una puerta, mientras que el otro tiene un par de
puertas giratorias y no hay pilar B. Al colocar las puertas de bisagras en
la parte delantera y trasera, la entrada y la salida al vehículo es fácil:
una consideración importante cuando es muy probable que los ocupantes
vayan equipados con voluminosas prendas de trabajo. Con las dos puertas
abiertas, casi la totalidad del lateral del coche se convierte en entrada
a la cabina, mientras que un peldaño colocado en el umbral facilita aún
más el acceso.
En el Terranaut tampoco hay una puerta trasera convencional, sino que en
el centro de la parte de atrás del coche se ha integrado un cajón aislado
del aire en el que el piloto o el copiloto situados fuera del vehículo
pueden poner muestras de análisis clínicos para que las recoja el
científico desde dentro de la cabina.
Además de proporcionar una gran visibilidad desde fuera del vehículo, la
profunda ventana trasera alberga pantallas de visualización táctiles para
que los que están fuera del vehículo también puedan acceder a los datos.
Las amplias ventanas laterales y delanteras también ofrecen una gran
visibilidad de todos los lados del vehículo, mientras que una gran parte
del techo que cubre los dos asientos delanteros es también acristalada.
Todo el cristal utilizado es altamente reflectante por lo que se mantiene
una atmósfera controlada dentro de la cabina al reflejar las fuentes de
luz exteriores, ya sea el sol, un resplandor, la nieve o el hielo. Hasta
la pintura de la carrocería tiene en consideración los entornos hostiles
con los que el Terranaut se encontrará a menudo (cogiendo el testigo de la
industria aeronáutica, la pintura puede resistir temperaturas extremas).
El acabado en color hueso contrasta de modo espectacular con las ventanas
de tipo espejo en tonos bronce por lo que el conjunto exterior recuerda a
una nave espacial.
Las ruedas, enormes, están cubiertas por unos neumáticos especialmente
construidos por Goodyear para el Terranaut. Resistentes a los pinchazos,
funcionan como neumáticos convencionales cuando el vehículo se utiliza en
carreteras asfaltadas pero, al cambiar la presión del aire, se transforman
en neumáticos fornidos para condiciones off-road.
En el techo también encontramos otros elementos como un hueco circular
para colocar el satélite y un equipo de transmisión y escaneado. Además,
cuenta con un brazo telescópico sobre el que se puede montar una cámara de
visión diurna y nocturna.
Extendido totalmente, puede transmitir imágenes con vista de pájaro de 360
grados de cualquier punto situado alrededor del propio Terranaut hacia
dentro del coche y hacia la sede central de la expedición a cualquier hora
del día y de la noche.
Dentro del vehículo, el laboratorio científico esférico domina el interior
del área de la cabina detrás de los dos asientos delanteros. Debajo del
techo de cristal abovedado hay un único asiento giratorio con teclado
incorporado que da al científico un acceso total de 360 grados a las
diferentes terminales situadas dentro del Terranaut.
El laboratorio también incorpora un dispositivo hemisférico delante del
asiento giratorio que funciona como pantalla de ordenador y como panel de
despliegue de datos - creado en colaboración con Ellumens -, y en el que
también se pueden transmitir imágenes de las cámaras adosadas al vehículo.
Las imágenes y la información se pueden descargar bien a los sistemas de
almacenamiento del ordenador o bien a una impresora de alta definición
colocada en el interior del coche. Aunque está diseñado como un
laboratorio móvil, el equipo de proyecto formado por seis diseñadores de
NDE se ha asegurado de que el hábitat sea suficientemente acogedor para el
equipo de tres hombres Terranaud.
Mientras que se han utilizado materiales muy funcionales dentro de la
cabina - el suelo, por ejemplo, es totalmente plano y está cubierto de un
material de goma fácil de limpiar -, el resto de superficies con las que
los ocupantes entrarán en contacto está recubierto con materiales suaves.
Las almohadillas utilizadas para abrir las puertas eléctricamente están
cubiertas con un acabado en silicona táctil, mientras que los asientos
cuentan con respiraderos en la base y materiales transpirantes en los
respaldos.
Los colores escogidos mezclan los grises propios de los laboratorios con
el beige cálido y las sombras marrones para aportar un toque más humano a
lo que en esencia es un entorno científico. Reflejando el tipo de muestras
que pueden llegar al laboratorio para ser analizadas, el equipo de diseño
ha adoptado el hexágono - la forma geométrica de uno de los siete sistemas
de cristales - como un rasgo de estilo.
Los grupos de luces, delanteros y traseros, son todos hexagonales mientras
que las luces con aspecto de joya parecen realmente auténticas piedras
preciosas. Unas secciones elevadas hexagonales en el piso ofrecen un mayor
agarre dentro de la cabina. Hasta los dos lados del panel de instrumentos
y la consola central entre el piloto y el copiloto adoptan la idea de los
seis lados. |